jueves, 15 de diciembre de 2016

Te amo. Te amo muchísimo. Tienen que pasar cosas como esta para darme cuenta que todavía no soy consciente de lo enamorada que estoy de ti. Todavía me sorprendo a mi misma. 

Es jueves por la noche y estoy nerviosa. Tengo que confesarte que tengo miedo, mucho miedo. Intento mantener la compostura y esta vez parece que hacerme la dura se me está dando bien. Sólo quiero abrazarte hasta llegar a ser parte de ti. Quiero que salgas de tu encierro. Necesito que seas libre. Para cuidarte como quiero y que me cuides. Para que me protejas del mundanal ruido y de esta realidad que ya sabes que no me gusta. Y como sólo tú sabes hacerlo.

Lo sé. Vuelvo a ser egoísta. No tengo remedio.

Sólo le pido a Dios, a los hados o a esas fuerzas celestiales que nos rodean, que te ayuden. Que te quieran la mitad de lo que te quiero yo. Y que por fin salga todo bien.

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