domingo, 31 de marzo de 2013

Los vivos no saben disfrutar. Tienen demasiadas preocupaciones de las que ocuparse. Demasiados problemas que resolver. Siempre con las mismas prisas. No saben vivir, no saben qué es el placer. 

Pero yo no estoy viva. Yo existo en tus sueños para hacerte vivir. Mientras te deslizo por tus sábanas y te arranco los primeros suspiros con mis muerdos. Si deshago mi poesía por tu garganta y cierras los ojos mientras encierro tu cuerpo entre mis piernas. 

La única norma es que no hay normas.
Sólo tócame. 





lunes, 18 de marzo de 2013

Van cuatro años.


Ya hace cuatro años. Parece mentira la manera en la que pasa el tiempo.
Ya hace cuatro años que perdí a la persona más importante de mi vida. Mi abuelo, mi padre, mi mejor amigo, mi confesor, mi psicólogo, mi maestro, el mejor hombre que he tenido la suerte de conocer. Todavía no he superado su pérdida. Le he plantado cara y siempre termino huyendo inundada en un mar de lágrimas. Sí, ha pasado tiempo. Pero no el suficiente.

Yo creo que he aprendido a convivir con el dolor que provoca echarle de menos así. Por eso, y ya por tradición, quería dedicarle unas palabras. Unas cuantas más.

Abuelo, te quiero. Te echo de menos de una forma insana. Pero qué quieres que haga. Tú sabes que soy así. Tremendista y llorona como pocas. Sé que me proteges, desde donde sea que estés, cuidas de mí. Y ahora me he dado cuenta de eso, de que no estoy sola. Nunca lo he estado.

 Porque tú estás ahí, aún sin estar.

Y gracias a eso, sigo adelante. Porque tú me has dado las fuerzas para hacerlo.

Por ti.

domingo, 3 de marzo de 2013

Todo el mundo dice: "sólo tienes que dejarlo ir".


Estoy cayendo. Caigo más de lo que caí otras veces. Desciendo sin remedio por este oscuro hueco del corazón. De un corazón roto. Imposible de reparar.

Necesito un respiro.
Necesito aires nuevos.
Necesito empezar de nuevo.
Necesito enamorarme sin dolor.
Necesito que me amen sin condición.

Pero ahora no. Ahora sólo tengo tiempo para lamentarme de lo mal que estoy.  Del daño que tengo guardado. De las lágrimas que escuecen al caer.

Estoy gris. Estoy en blanco  y negro.

No quiero estar más.