domingo, 29 de enero de 2012

Demasiada incoherencia.

Me jode, nada  ha cambiado. Y ya no es un "como estábamos antes", pero al final tampoco vale un "como podríamos ser a partir de ahora". Me fascina cómo las personas pueden complicar algo tan sumamente sencillo con su egoísmo, su hipocresía, su falta de lealtad, su incoherencia. Permaneciendo tranquilos ante lo que de verdad está sucediendo. Viendo con sus propios ojos la verdadera cara de los hechos y refugiándose ante la evidencia.

Yo dí mi brazo a torcer, tuve esperanzas en que esto saldría bien de alguna manera u otra. Pero no comprendí que la felicidad tan sólo duraría los dos primeros días. Que la idea de que fuéramos un todo no saldría bien. Y me duele, pero así son las cosas. No voy a esforzarme por personas que sólo intentan encontrar su propio beneficio en esto. No voy a mirar atrás nunca más.

martes, 17 de enero de 2012

La última estrella a la izquierda.

Tengo miles de canciones apuntadas en la cabeza. Canciones que sólo saben a pimienta derramada en un día de verano. Melodías que terminan recordando cosas que creíamos olvidadas, que una vez deseamos olvidar. Tengo que reconocer que mis canciones especiales son tristes, hablan de amor y de dolor, una mezcla corrosiva. Pero sobre todo cantan para ti. Guardan tu aroma en cada una de sus notas y me desgarran el alma definitivamente desarmada.

Tengo miles de canciones apuntadas en la cabeza. Canciones que saben a ti. A tus besos bajo la lluvia después de una tonta discusión. A problemas y soluciones desesperadas. A tu amor desenfrenado siempre en pequeñas dosis. A mi dolor por tu partida inesperada. A dormir bajo las estrellas pensando en ti, en que el amor existe y que dentro de mi es tan real como lo eres tú.


Y podría cantártelas todas, cuando tu estuvieses preparado para oirlas. Cuando las amases y cuidases, tanto como yo.

lunes, 16 de enero de 2012

Heaven.

Quiero confesarme ante ti. Quizás con un “te amo” se podría contener todo lo que siento aquí dentro por ti. Pero no es así. No es suficiente, al menos para mi. Eres mi razón de ser, mi luna, mi sueño. Mi ilusión de despertar todos los días, mi carita de ángel, lo más bonito que este mundo ha podido conocer.

Sonrío, estoy pensando en ti. Cada suspiro que mi mente guarda es una palabra de amor tuya. Y es que cuando no te conocía, ya susurraba tu nombre en mis largas noches de insomnio, suplicando que llegaras, y ahora que estás aquí, no te vayas. No me dejes…

Dragón_ Pienso en ti todo el día, nunca me canso de hacerlo_.
Domeriam_ ¿Y qué piensas?_.
Dragón_ En ti, en mí… en una eternidad juntos, siempre juntos. En mil noches abrazado a tu espalda, aspirando el aroma de tu pelo. En tantos besos robados y sonrisas tan perfectas como las que sólo tu sabes hacer. En lo preciosa que eres, en lo enamorado que estoy de ti. Porque eres lo más importante que me ha pasado, que me está pasando. Y te amo…

Y me besaste, con toda tu ternura mientras se deslizaban palabras de amor entre tus labios.

jueves, 5 de enero de 2012

Cuándo pienso que no puede doler más, cuándo creo que no existirá más daño…

No pretendo que ésta sea una entrada más de un blog sin importancia. Es el último pensamiento  que te dedico.

Nos conocimos hace varios años, no recuerdo si 3 ó 4, pero ahora no le doy importancia a la cifra. Me encantó verte, saber de ti y enseguida supe que seríamos especiales. Y en poco tiempo así ocurrió, el pasar tormentas juntos nos hizo fuertes. Tú me querías, yo te quería y era perfecto. Pero nada dura para siempre y los problemas surgieron, provocados por mí la mayoría de las veces y por ti otro tanto. Al principio nos reíamos de las gilipolleces que provocaban nuestros enfrentamientos e incluso llegamos a creer que era nuestra forma de “demostrarnos cariño” cada día.

Pero no fue así, íbamos cada vez más allá. “Jugamos a doler” como decías tú… y después confesábamos que nos echábamos de menos más que a nada. Y quizás, fue esto lo que nos rompió. Lo que destrozó algo tan bonito como lo que teníamos. Algo tan grande como lo que sentía por ti.

Pasó el tiempo, cada uno con nuestros proyectos, sin saber que era del otro aunque nos espiáramos a escondidas. Lo intentamos de nuevo, una y otra vez quisimos ser los mismos, quisimos forjar lo mismo, darle una oportunidad a aquello que ya estaba roto. Incluso queriendo formar algo nuevo con nosotros dos como protagonistas, no funcionó. Y nos equivocamos de nuevo.

Y esos abrazos rotos, que nos dimos hace pocos días… han volado. Se han desgastado de tanto usarlos como solución. Por eso, utilizo esta vía de escape. Para despedirme. Aunque no sepas de ella. Quería escribirte.

“Me has dado los mejores y los peores años de mi vida. Tú has estado allí, protagonista de cada uno de mis días. Y quería darte las gracias por dejarme algo de ti en mí. Olvidarte, nunca lo haré… te lo prometí y aún lo mantengo. Pero es un “hasta pronto” lo que aquí escribo. Hasta que nos volvamos a encontrar.”

Te amé, te quise, nunca te odié. No te vayas. No te olvidaré. Vuelve. Sé feliz.