jueves, 26 de junio de 2014

Aire

Hay días que se convierten en pequeños brotes de oscuridad. Tal día como hoy. En el que la mente se nubla y piensas en cosas banales mientras aspiras el humo del último cigarro de la suerte que te queda. En un balcón de aire expuesto al mundo. 

La gente te ve y ríe. Otros piensan "qué está haciendo esa loca ahí sentada". No comprenden tu duelo y poco te importa. Sólo te dedicas a respirar aire contaminado  con la esperanza de que esta vez la suerte sea tuya. Soñando deseos que una vez agarraste y ahí siguen, esperándote. 

Y otra vez, igual que las mil anteriores, decides levantarte. Plantarle cara. Aunque se convierta en otro fracaso como las novecientasnoventaynueve anteriores. 

Y poco te importa.

Porque si en esta vida has aprendido algo, ha sido a levantarte y seguir. A veces corriendo y otras a hurtadillas. Pero siempre hacia adelante. Porque el pasado y el presente duelen, es cierto. Y el futuro no está nada claro. 

Pero en este cuento que es tu vida, tú eres la escritora imperfecta que decide su destino.

martes, 24 de junio de 2014

1, 2, 3, Drink

Quizás no soy tan diferente. Quizás mi objetivo es la autodestrucción. Y romper con todo lo sano y hermoso que me rodea. 

Quizás no soy tan diferente de él. Puedo dedicar mi vida a lo que él decía hacer. Sostener copa tras copa o morir en el intento. Y brindar con la esperanza de que todo se desvanezca. 

Yo nunca he buscado tener una vida perfecta. Mi único empeño ha sido ser feliz y yo misma boicoteo cada intento. 

Y es ahora, que las lágrimas arden recorriendo mi piel, cuando me doy cuenta de mi realidad. 

No queda remedio.

No existe la salvación.

Mi único camino es la perdicíón. 


lunes, 16 de junio de 2014

La magia de aquel día de enero.

Encuentro oportuno escribirlo. Abrir mi corazón en dos y que salga volando. Haré todo lo posible para que llegue a su destinatario en forma de beso literario. 

O más que eso.
´
Últimamente las musas no me acompañan demasiado. Y las nubes sobre las que viajo no me dejan ver. Siento si estas letras no logran transmitir lo que deseo. 

Prometo que me esforzaré.

En el baile que es mi vida me han tendido muchas manos manchadas. Manos que prometían y que luego no daban. Manos corruptas al fin y al cabo. Pero no estoy aquí para hablar de ellas.

Estoy aquí para hablar de unos pies. 

Y no, no me he vuelto loca.

Unos pies que me sacaron a bailar en este baile que es mi vida. Y yo, tonta de mi, acepté como cualquier otra vez sin esperar más que una fugaz canción. Cómo me equivocaba.

Y lo feliz que me hace esta dulce equivocación.

Tonta enamorada que con el corazón abierto y desprovisto de armaduras te confiesa:

Enamorarme de ti ha sido lo mejor que he hecho en mi vida.