lunes, 16 de junio de 2014

La magia de aquel día de enero.

Encuentro oportuno escribirlo. Abrir mi corazón en dos y que salga volando. Haré todo lo posible para que llegue a su destinatario en forma de beso literario. 

O más que eso.
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Últimamente las musas no me acompañan demasiado. Y las nubes sobre las que viajo no me dejan ver. Siento si estas letras no logran transmitir lo que deseo. 

Prometo que me esforzaré.

En el baile que es mi vida me han tendido muchas manos manchadas. Manos que prometían y que luego no daban. Manos corruptas al fin y al cabo. Pero no estoy aquí para hablar de ellas.

Estoy aquí para hablar de unos pies. 

Y no, no me he vuelto loca.

Unos pies que me sacaron a bailar en este baile que es mi vida. Y yo, tonta de mi, acepté como cualquier otra vez sin esperar más que una fugaz canción. Cómo me equivocaba.

Y lo feliz que me hace esta dulce equivocación.

Tonta enamorada que con el corazón abierto y desprovisto de armaduras te confiesa:

Enamorarme de ti ha sido lo mejor que he hecho en mi vida.

1 comentario:

  1. Y yo mas feliz, de tu dulce equivocación, de poder el brindarte y con estos pies darte, un paseo por las estrellas, que entre todas las que relucen, siempre tu eres la mas bella y siempre lo serás, y en mi corazón que es tuyo ese día quedará y esta frase yo te digo, antes de finalizar estos versos, soñé contigo en diciembre, salí contigo en enero y vivo feliz a tu lado, por eso te digo TE QUIERO!

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