Y...

Tan simple como que tengo un mal día. Sólo eso. Así podría empezar relatando mis horas de insomnio, sin ti. Por eso te recuerdo en cada pestaña que cae traviesa de tus ojos marrones, susurrándome.

Ven conmigo… 



Comentarios

Entradas populares de este blog

Escribo esto con la esperanza de que nadie lo lea