Realmente no sé cómo empezar. Hace cinco minutos me parecía una buena idea vaciar mi cabeza en este pozo que llevo años creando piedra a piedra. Pero ya no estoy tan segura. Realmente escribo esto con la esperanza de que nadie lo lea. Realmente me pesan los años y mi cabeza no para de darle vueltas a la mierda en la que he convertido mi vida. Soy una mujer de 35 años a la que nadie conoce de verdad. Y ese es el problema, que nadie sabe quién soy porque ni yo misma lo sé. La mínima seguridad de la que hacía gala a los veintitantos la he ido regalando por el camino y ahora soy "esto". ¿Y "esto" qué es Sandra? Un desastre vive, respira y poco más. Sin emociones, motivos o esperanzas. Con muchos miedos, torpezas y tristezas. Realmente estoy deseando que pase eso de que venga mi yo del futuro y me diga que todo va a salir bien pero aquí no aparece nadie.
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